Giarmolenko

Namming / Identidad Corporativa / Branding / Packaging

Giarmolenko

Giarmolenko se concibe como un susurro entre lo tangible y lo imaginado. Una marca de café y heladería para el mercado latino que no se limita al sabor, sino que se expande hacia la experiencia emocional. En su origen creativo, ElStudio B&C trabajó sobre la idea de lo enigmático como valor: aquello que no se explica completamente, pero que se siente con intensidad.

El proceso creativo de ElStudio B&C para la marca Giarmolenko no nació como una simple construcción visual, sino como un acto de evocación: una invitación a sentir antes que entender. Desde el inicio, el objetivo no fue definir una única verdad, sino abrir tres caminos narrativos que coexistieran en un mismo universo, permitiendo que cada cliente eligiera, consciente o inconscientemente, la historia que deseaba habitar.

Tres argumentos y un origen verdadero

El primer hilo narrativo nos lleva a un monasterio oculto entre los Alpes, donde el tiempo parece suspendido. Allí, entre muros de piedra y silencios prolongados, los monjes perfeccionaban recetas que trascendían lo culinario. El café y el helado no eran productos, sino rituales: preparaciones cargadas de paciencia, precisión y una mística casi sagrada. Este concepto aportó a la marca una sensación de tradición, pureza y conocimiento ancestral.

El segundo origen se sumerge en el terreno de lo mágico. Un ingrediente secreto, resguardado por generaciones, se convierte en el corazón invisible de Giarmolenko. No se nombra, no se revela, pero se percibe en cada sabor. Es la chispa que transforma lo cotidiano en extraordinario. En este punto, el equipo creativo construyó una narrativa donde el misterio no es ausencia de información, sino una estrategia para despertar curiosidad y pertenencia.

El tercer relato introduce el calor humano como fuerza transformadora. Un viajero extranjero llega a Colombia cargando consigo el frío de tierras lejanas. En ese encuentro inesperado, una mujer de corazón ardiente derrite no solo su distancia emocional, sino también su percepción del mundo. Aquí, el café y el helado se convierten en símbolos de conexión, de mezcla cultural, de amor que trasciende fronteras. Este concepto permitió integrar cercanía, pasión y calidez al ADN de la marca.

El logotipo, inspirado en un copo de nieve, sintetiza esta dualidad. El hielo, en su forma más pura, representa estructura, precisión y origen. Pero también, al derretirse, simboliza transformación, emoción y cambio. Cada trazo del copo fue concebido como un equilibrio entre simetría y sensibilidad, evocando tanto la frialdad del entorno alpino como la calidez latente de la experiencia.

En Giarmolenko, el diseño no explica: sugiere. No impone: invita. Es una marca que se construye en la mente del cliente, en ese espacio íntimo donde las historias incompletas cobran vida.

Así, el proceso creativo se convierte en algo más que branding. Es un ejercicio de narrativa abierta, donde cada taza de café y cada helado contienen no solo sabor, sino la posibilidad de creer en algo más.

“Trabajar con ElStudio B&C fue una experiencia que superó completamente mis expectativas. Llegué con una idea muy abstracta y lograron transformarla en una marca con identidad, profundidad y emoción, llevándola mucho más allá de lo que había imaginado. No solo entendieron la esencia de Giarmolenko, sino que aportaron constantemente valor adicional, excediendo incluso el alcance inicial del proyecto con un compromiso genuino. Hoy veo el resultado y siento que tiene alma propia; sin duda, fue una de las mejores decisiones que pude tomar.”

Fundadora Giarmolenko

La Victoria

Identidad Corporativa / Branding / Packaging

Productos La Victoria

En el competitivo mercado de snacks en Colombia, la consolidación de una marca exige mucho más que calidad en el producto: requiere una identidad sólida, coherente y estratégica. En este contexto, Productos La Victoria, empresa de origen santandereano, ha logrado posicionarse como la cuarta marca del país en su categoría, gracias a un crecimiento sostenido respaldado por una propuesta de valor clara y un desarrollo creativo integral liderado por ElStudio B&C.

El proceso creativo partió de un análisis profundo del ADN de la marca, entendiendo su origen regional, su proyección nacional y la necesidad de construir una identidad que conectara tanto con el consumidor tradicional como con nuevas audiencias. El objetivo fue definir un lenguaje visual capaz de transmitir confianza, cercanía y reconocimiento inmediato en el punto de venta.

Una marca y  producto para todos 

El desarrollo del logotipo respondió a estos lineamientos estratégicos. Se optó por una construcción tipográfica robusta, de trazos fluidos y carácter amigable, que equilibra tradición y modernidad. La composición busca generar recordación a través de su dinamismo visual, mientras que el uso del color refuerza atributos como calidez, sabor y energía. El logotipo no solo identifica, sino que posiciona a la marca dentro de un entorno altamente competitivo.

Como parte fundamental del sistema de identidad, ElStudio B&C diseñó la mascota corporativa “Vicky”. Este personaje se concibió como un activo estratégico de comunicación, capaz de humanizar la marca y fortalecer el vínculo emocional con el consumidor. Vicky representa valores como autenticidad, frescura y cercanía, convirtiéndose en un elemento diferenciador que facilita la recordación y aporta consistencia en los diferentes puntos de contacto.

En cuanto al diseño de packaging, se desarrolló una arquitectura visual coherente con la identidad de marca, destacando un recurso gráfico distintivo: una línea superior que enmarca y acentúa el logotipo. Esta decisión cumple una doble función. Por un lado, refuerza la jerarquía visual y mejora la visibilidad en anaquel; por otro, genera una percepción de mayor contenido o beneficio, asociada comúnmente a conceptos promocionales. Este recurso aporta valor desde lo visual, influyendo positivamente en la decisión de compra.

Adicionalmente, el sistema de empaque fue concebido para garantizar consistencia en toda la línea de productos, permitiendo adaptabilidad sin perder reconocimiento de marca. Cada elemento fue cuidadosamente diseñado para comunicar atributos de calidad, tradición y accesibilidad.

 

“Sin duda, encontramos en ellos un aliado estratégico clave en nuestro crecimiento. Hoy vemos una marca más fuerte, cercana y con mayor impacto en el mercado, y eso nos llena de satisfacción.”

Gerente General Productos La Victoria

LeRouge Croissanterie

Namming / Identidad Corporativa / Branding / Packaging

LeRouge Croissanterie

El origen de LeRouge comenzó con una atmósfera, con una emoción cargada de tentación. La pregunta inicial no fue simplemente cómo diseñar la identidad de una panadería–pastelería, sino cómo convertir el acto de comer algo dulce en una pequeña transgresión deliciosa.

El punto de partida fue el imaginario de lo pecaminoso. No desde la culpa, sino desde el placer. El pan recién horneado, el brillo del glaseado, la textura suave de una crema pastelera… todos esos elementos evocan una experiencia profundamente sensorial. Comer un postre siempre ha tenido algo de indulgencia, algo de rendirse ante el deseo. Así nació la premisa conceptual: LeRouge sería el lugar donde los pecados dulces se celebran, no se esconden.

El Sabor pecaminoso

Para dar forma visual a esa idea, el estudio viajó simbólicamente hasta París, hacia la estética teatral y seductora del Moulin Rouge. No se trataba de copiar su imagen, sino de capturar su espíritu: el misterio de las luces rojas, la elegancia nocturna, el glamour que mezcla lo sofisticado con lo provocador. Ese universo inspiró una identidad donde lo dulce y lo atrevido se encuentran en un mismo escenario.

El color rojo se convirtió en el protagonista absoluto. No es un rojo cualquiera: es profundo, envolvente, casi dramático. Es el rojo del terciopelo de un teatro antiguo, el rojo de un labial intenso, el rojo que sugiere pasión, deseo y carácter. En el universo de LeRouge, este color no solo decora; invita. Invita a mirar, a entrar, a probar.

el sistema gráfico de LeRouge se construyó alrededor de símbolos sutiles de tentación: pequeñas insinuaciones visuales que recuerdan el placer prohibido de un postre perfecto. Texturas delicadas, contrastes intensos y composiciones teatrales crean una narrativa visual donde cada pieza gráfica parece formar parte de una escena.

Las cajas de pastelería, las bolsas, los menús y las piezas de comunicación fueron pensadas como objetos de deseo. Abrir una caja de LeRouge debía sentirse como abrir un secreto. Como correr una cortina roja antes de que empiece el espectáculo. Dentro, el protagonista no es un actor ni una bailarina, sino un croissant dorado, un éclair brillante, una tarta que parece demasiado hermosa para ser comida… y, sin embargo, imposible de resistir.

El logotipo de LeRouge Croissanterie se presenta como un emblema que parece extraído de un antiguo sello parisino, donde la tradición panadera se encuentra con una estética teatral y seductora. Su forma circular, con bordes dentados que recuerdan a los sellos artesanales o a las etiquetas clásicas de productos gourmet, transmite inmediatamente una sensación de autenticidad, oficio y cuidado por el detalle.

El color rojo domina toda la composición. No es un rojo plano, sino uno profundo y texturizado que evoca el terciopelo de un escenario nocturno. Este tono no solo remite a la pasión y al deseo —conceptos clave en la narrativa de la marca—, sino que también conecta visualmente con la idea de calor, horno y pan recién hecho. Sobre esta base roja, los elementos tipográficos y decorativos aparecen en un tono dorado–crema que genera un contraste elegante y cálido, reforzando la sensación de producto artesanal y premium.

En el centro del emblema aparece el nombre LE ROUGE, construido con una tipografía de alto carácter, inspirada en letras vintage de estilo europeo. Las formas robustas y ligeramente ornamentadas transmiten personalidad y presencia, como si el nombre fuese el título de un espectáculo. Las serifas marcadas y los detalles internos aportan una estética clásica que remite tanto a la tradición francesa como a los antiguos rótulos de panaderías y cafés.

 

El fondo del logotipo está enriquecido con un patrón de líneas finas y detalles ornamentales que aportan profundidad visual. Estas ilustraciones recuerdan grabados antiguos o decoraciones de etiquetas clásicas, lo que añade una dimensión artesanal y sofisticada al conjunto. No se perciben de inmediato, pero al observar con atención revelan un universo gráfico cuidadosamente construido.

En la parte inferior, la palabra CROISSANTERIE aparece en una tipografía más ligera y abierta, funcionando como descriptor del negocio. Su disposición curva sigue la forma del sello, equilibrando la composición y reforzando la idea de insignia o marca estampada.

Encima del nombre se integra una ilustración lineal de un molino de viento. Este elemento funciona como un guiño directo a la iconografía del cabaret parisino y al imaginario del Moulin Rouge, reforzando el concepto narrativo de la marca. Al mismo tiempo, el molino conecta con el origen del pan: el trigo, la molienda y la transformación de la harina en masa. De esta manera, el símbolo logra unir dos mundos: el espectáculo y la tradición panadera.

“Hoy vemos el logotipo, los empaques y toda la identidad, y sentimos que representa exactamente lo que queríamos que LeRouge fuera: un lugar especial, con encanto y con mucha actitud.”

Directora Comercial LeRouge

BagelHouse

Namming / Identidad Corporativa / Branding / Packaging

BagelHouse

Crear una marca gastronómica implica ir más allá de lo visual. Significa construir una identidad que despierte apetito, que evoque calidez y que comunique una experiencia antes de que el primer bocado suceda. Con esa premisa, ElStudio B&C desarrolló el proceso creativo para BagelHouse, una marca de comida rápida especializada en bagels que ha logrado consolidar presencia en Estados Unidos y Canadá.

El punto de partida del proyecto fue comprender el corazón del producto. El bagel, con su forma circular y su tradición centenaria, es mucho más que un pan: es un ícono de la cultura gastronómica urbana. Desde las panaderías artesanales hasta las cafeterías contemporáneas, el bagel representa sabor, practicidad y una identidad culinaria muy marcada.

A partir de esta reflexión nació el concepto central de la marca: “la casa del bagel”.

El Bagel nuestra razón de ser

La idea de casa no fue elegida al azar. En el universo gastronómico, la casa simboliza origen, tradición y autenticidad. Es el lugar donde los sabores nacen, donde las recetas se perfeccionan y donde los clientes sienten cercanía. BagelHouse debía transmitir precisamente eso: un lugar donde el bagel es protagonista y donde cada preparación refleja dedicación y carácter gourmet.

Con este concepto claro, el proceso creativo se orientó hacia la construcción de un símbolo simple pero poderoso. El isotipo combina dos elementos fundamentales: la forma circular del bagel y la silueta de una casa.

El círculo exterior evoca inmediatamente la forma del bagel, convirtiendo al producto en el eje visual de la marca. Dentro de esta estructura aparece la figura de un techo que sugiere una casa, reforzando el concepto de refugio gastronómico, un lugar donde el sabor encuentra su hogar. Esta integración simbólica permite que el consumidor comprenda la esencia de la marca de manera inmediata: BagelHouse es, literalmente, la casa del bagel.

El diseño tipográfico también juega un papel clave en la identidad. Se eligió una tipografía robusta, clara y amigable que refuerza la idea de tradición y confianza, mientras mantiene una estética moderna y urbana. Esta combinación permite que la marca se perciba accesible y contemporánea, pero al mismo tiempo ligada a la autenticidad del producto.

El color fue otro elemento estratégico dentro del sistema visual. Los tonos cálidos utilizados en la identidad evocan el dorado del pan recién horneado, la textura crujiente del bagel y la sensación acogedora de una cocina en funcionamiento. Estos colores no solo refuerzan el apetito visual, sino que también ayudan a posicionar la marca dentro de un estilo gastronómico más cercano al concepto gourmet casual.

En los empaques, por ejemplo, la repetición del logotipo crea una textura visual dinámica que transmite identidad incluso antes de abrir el producto. Este tipo de detalles refuerzan la experiencia de marca y convierten cada compra en un momento visualmente memorable.

El resultado es una identidad clara, cálida y reconocible que comunica tres valores fundamentales: tradición, sabor y especialización. BagelHouse no pretende ser simplemente otra cadena de comida rápida; se posiciona como un espacio dedicado al bagel, donde el producto se celebra y se eleva a una experiencia gastronómica distintiva.

Para ElStudio B&C, este proyecto representó la oportunidad de transformar un concepto sencillo en una identidad sólida con alcance internacional. Una marca capaz de habitar tanto en vitrinas de cafetería como en empaques de comida para llevar, manteniendo siempre la misma promesa visual.

Porque cuando el diseño logra conectar concepto, producto y experiencia, la marca deja de ser solo un logotipo: Se convierte en una marca.

 

“Puedo decir que trabajar con ElStudio B&C fue un paso decisivo en la construcción de nuestra marca. Lograron traducir nuestra visión en un símbolo claro, cálido y memorable que hoy se reconoce en nuestros empaques, locales y comunicación; hoy con una identidad sólida que acompaña nuestro crecimiento y fortalece nuestra relación con los clientes.”

CEO BagelHouse

Yuzu Rooftop Bar

Identidad Corporativa / Branding

Yuzu Rooftop Bar

En Medellín, la noche no desciende: se expande. Se desliza por las montañas, se refleja en los ventanales y asciende hasta las terrazas donde la ciudad parece suspenderse. En ese punto exacto —entre el vértigo urbano y la contemplación del cielo— ElStudio B&C dio vida a Yuzu Rooftop Bar, una marca concebida como experiencia sensorial y poema visual.

Se trabajó con líneas continuas, geométricas, limpias. El trazo recuerda la disciplina de la caligrafía japonesa, pero reinterpretada en clave contemporánea. No es escritura oriental; es arquitectura tipográfica. El dorado fue elegido como metáfora de luz contenida. No brilla de manera ostentosa: resplandece con sutileza. Sobre fondo oscuro, el símbolo parece suspendido, como si respirara en la penumbra.

Cada línea tiene intención / Cada curva responde a un equilibrio.

 

Un haiku suspendido sobre Medellín

El proceso creativo inició con una pregunta esencial:
¿cómo traducir el espíritu japonés sin caer en el cliché?

ElStudio entendió que la estética japonesa no es ornamento; es filosofía. Es equilibrio entre lo visible y lo invisible. Es respeto por el vacío. Es la belleza de lo simple llevada a su máxima profundidad.

La investigación conceptual se centró en tres pilares:

Ma: el valor del espacio vacío como elemento activo.
Wabi-sabi: la belleza de la imperfección y lo sutil.
Minimalismo estructural: precisión geométrica como expresión de armonía.

Estos principios no se replicaron literalmente. Se interpretaron. Se tradujeron al contexto de una terraza en Medellín, donde el concreto dialoga con la montaña y el neón con las estrellas.

Un rooftop no es solo un lugar físico; es una transición. Subir implica dejar atrás el ruido. Ascender es cambiar de ritmo. Yuzu debía convertirse en esa pausa elevada: un refugio suspendido donde la ciudad se observa desde la distancia. La terraza fue entendida como un escenario ritual, una plataforma donde el encuentro social convive con la introspección.

“Trabajar con ElStudio para la creación de Yuzu Rooftop Bar fue una experiencia excepcional. Desde el primer momento entendieron que no queríamos solo un bar, sino una atmósfera, una identidad con alma. Lograron traducir la esencia japonesa implícita en un concepto sofisticado, coherente y profundamente diferencial para Medellín. ¡Gran trabajo!”

Director General LIN Hotel 

Quimbayan Coffee & Moka D´Oro

Identidad Corporativa / Packaging / Branding

Quimbayan Coffee & Moka D´Oro

En New York, donde las lenguas se cruzan como avenidas y los acentos flotan en el aire frío de la mañana, ElStudio B&C entendió que el café no es solo una bebida: es memoria líquida, es territorio servido en una taza.

Entre los barrios de Brooklyn, Queens y Manhattan, dos historias comenzaron a latir con fuerza propia. Dos marcas. Dos orígenes. Un mismo pulso.

Más allá del diseño de empaques, el proyecto se centró en traducir identidad, memoria y territorio en experiencias visuales capaces de conectar con un público multicultural que valora el origen y la historia detrás de cada producto.

Donde la cosecha es un ritual

Quimbayan Coffee nació como nacen los cantos antiguos: desde la tierra.

En su esencia habita la mística de las mujeres recolectoras de café en Colombia, manos sabias que tocan el fruto rojo como si tocaran el corazón mismo de la montaña. Mujeres que entienden el tiempo, que leen el clima en la piel y que agradecen a la tierra antes de tomar lo que ella ofrece.

ElStudio B&C no diseñó  una marca; tejió un símbolo.

Rescató geometrías ancestrales, evocó rituales ofrecidos a los dioses para pedir cosechas generosas y transformó esa espiritualidad en lenguaje visual. Cada una de sus seis líneas es un matiz distinto de una misma ceremonia: colores que hablan de fuego y fertilidad, formas que susurran abundancia, texturas que recuerdan la piel de la tierra húmeda.

Quimbayan no se posa en el anaquel: se manifiesta. Es un altar contemporáneo en medio del ritmo urbano.

El diseño como puente ElStudio B&C comprendió que el branding no es forma vacía. Es traducción. Es puente invisible entre culturas. Es convertir historia en experiencia tangible. En cada bolsa de café, en cada trazo, en cada color, habita una pregunta silenciosa: ¿de dónde vienes? Y cada marca responde a su manera. Desde la montaña. Desde el mar. Pero siempre, inevitablemente,desde el corazón.

Moka D´Oro
El aroma del inmigrante

Más de cincuenta años de historia acompañan esta marca, nacida del espíritu del inmigrante italiano que cruzó el océano con poco equipaje y mucha memoria. Trajo consigo el ritual del espresso, el sonido metálico de la cafetera, la pausa breve antes de comenzar el día.

ElStudio B&C no quiso borrar el pasado; quiso iluminarlo.

Respetó sus tipografías clásicas, sus colores heredados, su carácter familiar. Pero ajustó el trazo, ordenó la composición, afinó la voz. La nostalgia se volvió claridad. La tradición encontró una nueva luz.

Moka D´Oro sigue siendo el café de la mesa compartida, del saludo en voz alta, del esfuerzo diario. Pero ahora respira con la fuerza de una marca que entiende su historia y la proyecta hacia el futuro.

Dos orígenes, una misma ciudad

En New York, ciudad de pasos rápidos y corazones migrantes, estas dos marcas dialogan sin competir.

Quimbayan habla desde la montaña colombiana, desde el canto ancestral de la tierra fértil. Moka D´Oro responde desde el puerto, desde el vapor del barco y la promesa del nuevo comienzo.

Una honra a la mujer que cosecha. La otra al hombre que emigró.

Ambas honran algo más profundo: la dignidad del trabajo, el ritual cotidiano, la identidad que no se abandona aunque cambie el paisaje.

“Trabajar con ElStudio fue una experiencia transformadora para nuestra marca. No solo entendieron la esencia profunda de Quimbayan —su raíz ancestral, la mística de las mujeres recolectoras y el valor cultural del café colombiano— sino que lograron traducirla en una identidad visual poderosa y coherente para el competitivo mercado de New York. Su acompañamiento estratégico, desde el diseño hasta el posicionamiento en retail, fue riguroso, sensible y profesional. Hoy vemos una marca sólida, diferenciada y emocionalmente conectada con nuestros consumidores.”

CEO Quimbayan Coffee USA